Jorge Lizarazo

De sus jóvenes andares por la arquitectura, esa que lo llevó a trabajar en el reconocido estudio de Massimiliano Fuksas, en Francia, Jorge Lizarazo aprendió que a veces en la vida las labores más simples, los empleos más sencillos, las personas más humildes son los que te sacuden y te cambian la vida para siempre. Jorge Lizarazo regresó a Bogotá con la idea de encontrar una forma de tejer tapetes a mano que a diferencia de las fibras naturales no se dañaran o desvencijaran con el tiempo, así empezaron a tejerse unos finos y amplios tapetes compuestos de una infinita geometría y variedad de fibras, en ese taller que Jorge Lizarazo bautizó hechizoo se tejen telas excelsas que tienen como destino diferentes latitudes, piezas que recogen en sus urdidos imágenes que perpetúan la memoria de pueblos, o cuentan entre bordados sofisticados zagas de independencia..