Jorge Lizarazo

En el estudio de Massimiliano Fuksas, en Francia, su maestro le dijó: “No subestimes los materiales. Todo tiene más potencias de las que se se sospecha, múltiples usos, y propósitos¨, desde entonces cuando Jorge Lizarazo trabaja en interiorismo se pregunta por otras maneras de hacer las cosas. De la Candelaria donde logró perfeccionar los procesos de tejido en metales como el bronce y una gran variedad de fibras a una inmensa bodega de 2.500 metros cuadrados en el barrio 20 de julio, bautizada por Lizarazo con el nombre de Hechizoo, un taller donde la experimentación nunca se detiene. Las direcciones para crear escogidas por Jorge lizarazo miran hacia las entrañas de su patria, de su ciudad y de su vida misma para encontrar esa inspiración que hace que sus tejidos sigan siendo unos narradores de historias, unos objetos de contemplación que permiten evidenciar que son las imágenes de las labores más pacientes las que te sacuden y te cambian la vida para siempre.